“Algunos sectores privilegiados ven con egoísmo y mezquindad a las comunidades
organizadas cooperativamente”.
Ante el crecimiento global de
la pobreza y miseria humana, y la falta
de horizonte de mejoría, consultamos sobre esta temática al educador social
José Yorg, quien respondió con una pregunta letal: ¿Ante
la pobreza creciente quiénes y por qué adversan al cooperativismo?
Yorg fijó que “se hace necesario identificar las corrientes que limitan el desarrollo del modelo cooperativo, quienes desvirtúan la esencia cooperativa y que al fin, impiden y traban al noble cooperativismo de cumplir su rol científico de impulsor del desarrollo económico”
“Pero
¿Quiénes mantienen una visión adversa del cooperativismo? La oposición al modelo cooperativo proviene de
sectores que priorizan estructuras jerárquicas y centralizadas:
“Ciertos
sectores políticos con escasa sensibilidad social, personajes que, por su distancia con las necesidades
de alimentos, trabajo, vivienda y salud del pueblo ven con egoísmo y mezquindad las comunidades
organizadas cooperativamente”, señaló Yorg.
“Algunos
sectores privilegiados que priorizan
exclusivamente el beneficio financiero a corto plazo por encima del desarrollo
humano integral”.
¿Cuáles son los
motivos de esta resistencia?
Explicó Yorg que “un
rápido análisis indica que el
cooperativismo incomoda por sus virtudes fundamentales con su fuerza
ejemplar: Al demostrar resultados positivos, el cooperativismo
evidencia que el bienestar común es una meta alcanzable”.
“El modelo cooperativo fomenta
ciudadanos participativos y conscientes de sus derechos, por medio de su sistema
educativo y formativo cooperativo superador”.
Conclusión
“El cooperativismo invita a una convivencia basada en la confianza, el esfuerzo
propio y la ayuda mutua. La oposición que enfrenta es, en última instancia, el
reconocimiento de su impacto positivo: un modelo que no necesita confrontar
para demostrar que la solidaridad y la eficiencia pueden, y deben, caminar de
la mano”, cerró José Yorg.