“Reabrimos el debate profundo sobre el verdadero sentido
de la enseñanza en América Latina que debe ser soberana e independiente”.
En el marco del debate global, nacional y provincial generado en torno a
los resultados de las evaluaciones estandarizadas, las voces de la pedagogía
crítica y la pedagogía cooperaria alertan sobre los peligros de reducir la
calidad educativa a meras estadísticas de mercado. El educador social José Yorg
dijo lo suyo.
La crítica de Yorg apunta de forma directa “al impacto que el modelo evaluativo
inventado por consorcios transfronterizos genera dentro de las aulas”. “Perón
lo dijo de manera elocuente en referencia a la dominación “"La economía nunca es libre: o la controla el
Estado en beneficio del pueblo, o lo hacen las grandes corporaciones en
perjuicio de él".
Para él, Perón, la
idea del "libre mercado" era un relato exportado por las grandes
potencias o monopolios para convencer a los países en desarrollo de que
desprotegieran sus economías, y en este caso a su Sistema educativo”.
“Sostenía que
quienes creían ciegamente en esa total libertad económica estaban cayendo en
una trampa discursiva. De ahí su famosa e incisiva advertencia de que comprar
esa idea era, básicamente, "consumo de tontos".
El peligro de una
educación enlatada, amputada y sin contexto
Afirmó Yorg que “Según los especialistas y que estoy de acuerdo, es que el
diseño actual de estas evaluaciones internacionales produce un efecto de
"amputación" del saber integral de los niños, al priorizar de manera
casi exclusiva la Matemática, la Lengua y, de forma difusa, las Ciencias”.
“Desde la perspectiva de la pedagogía cooperaria, los cuestionamientos
centrales a las pruebas PISA encontramos la trampa de los rankings: La difusión
de los puntajes suele ser "consumida" por la opinión pública desprevenida
o interesada y los medios como un campeonato de futbol Boca-River”.
Este show mediático desvía el foco de los debates urgentes y
estructurales, como el presupuesto educativo, la situación salarial de los
docentes y las severas exigencias burocráticas de informes sobre informes que
nadie lee”.
“La amputación curricular ocurre al impactar con estos informes sobre los sistemas
educativos presionan para encajar en el estándar de la evaluación, se marginan
del aula saberes esenciales para el desarrollo humano. Disciplinas como el
arte, la música, la historia local, las ciencias sociales y la filosofía quedan
relegadas a un segundo plano, privando a los jóvenes de herramientas clave para
el pensamiento crítico y la identidad cultural”, cerró Yorg.