lunes, 2 de marzo de 2026

Yorg: “Cuando educar es un acto de resistencia cooperativa”

 

“No iniciamos las clases desde una supuesta normalidad, sino desde la convicción cooperativa, que constituye hoy nuestra forma ética y pedagógica de resistir el desmantelamiento de los derechos fundamentales de los trabajadores”.

En el marco del inicio del ciclo lectivo 2026, atravesado por un contexto nacional de incertidumbre ante la sanción de normas que impactan negativamente en el salario y las condiciones de la vida, el educador social José Yorg reafirmó que “como maestro me corresponde defender el aula como un espacio de resguardo de la cooperación social y del pensamiento crítico”.


Con una reflexión de carácter filosófico-político, Yorg sostuvo que “las puertas de la escuela no se abren únicamente para dar cumplimiento a un calendario administrativo. Se abren como un gesto de afirmación institucional en un escenario signado por la desfinanciación estatal y por discursos que desvalorizan la educación pública y la tarea docente”.

Asimismo, expresó que “los educadores asumimos que nuestra responsabilidad primordial es garantizar el derecho de nuestros estudiantes a una educación integral: a pensar con autonomía, a ejercer la duda razonada y a reconocerse parte de una comunidad que los acoge con respeto y compromiso”.

La pedagogía de la alegría como acto político-pedagógico

“El aula —señaló Yorg— es uno de los pocos espacios donde aún es posible el encuentro genuino con el otro para construir sentido compartido. Allí nace el compañerismo como práctica social concreta. Por ello, la resistencia cooperativa no es un gesto declamativo, sino una necesidad histórica y pedagógica”.

Finalmente, subrayó: “No comenzamos el año escolar desde la inercia, sino desde una convicción: la cooperación es nuestra herramienta de defensa y de transformación. Desarrollar la pedagogía de la alegría significa enseñar y aprender juntos, sosteniendo la dignidad del trabajo docente y el derecho social a la educación”.