“Ante los ataques reiterados de sectores políticos oportunistas que desconocen o deliberadamente desprecian la naturaleza transformadora del cooperativismo”
En un contexto de evidente colapso del modelo económico
neoliberal del gobierno de Milei, el educador social, José Yorg, Responsable de las Relaciones Internacionales (Formosa) del Partido cooperativo argentino comentó
que su sector plantea una tarea histórica impostergable: "convertir
al cooperativismo en una alternativa real de poder político, económico y de
gestión nacional".
Ilustró que “En un escenario signado por la fragmentación dirigencial, la decadencia institucional y los ataques reiterados de sectores políticos oportunistas que desconocen —o deliberadamente desprecian— la naturaleza transformadora del cooperativismo, se impone abrir un debate de fondo: la necesidad de una conducción política cooperativa fuerte, consciente y organizada”.
Señaló Yorg que “Recuperando la doctrina de
la “unidad de concepción para la unidad de acción”, el Partido
Cooperativo se propone superar décadas de dispersión y pasividad, avanzando
hacia la construcción de una fuerza política con capacidad real de incidir en
el rumbo del país”.
Tarea
estratégica doble.
“El movimiento cooperativo enfrenta hoy una
responsabilidad histórica que se expresa en dos frentes simultáneos: Organizar
hacia adentro y conducir hacia afuera”, ilustró y se explayó en los puntos centrales:
El frente
interno: superar el lastre del apoliticismo.
“El primer desafío es hacia el interior del propio
movimiento: romper con la falsa interpretación de la “neutralidad
política”.
“La neutralidad partidaria, principio válido en su
origen, ha sido deformada hasta convertirse en un factor de
desmovilización y debilidad estratégica. En un contexto donde otros actores
disputan poder real, la abstención política del cooperativismo solo ha
significado ceder decisiones fundamentales a intereses ajenos al bien
común”.
El Partido Cooperativo sostiene con claridad:
Sin participación política activa, no hay defensa
posible del sistema solidario.
“Es necesario, por tanto, impulsar una toma
de conciencia profunda: el cooperativismo no puede limitarse a administrar
consecuencias; debe intervenir en las causas”.
El frente
externo: el cooperativismo como modelo de organización nacional
“Hacia la sociedad, el desafío es aún mayor: instalar
al cooperativismo como doctrina integral de organización económica, política y
social”.
“No se trata de una herramienta marginal ni de una
respuesta transitoria ante la crisis. El cooperativismo es, en esencia, un
modelo superior de producción, distribución y gestión basado en la propiedad
social, la democracia económica y la eficiencia solidaria”.
“En este sentido, se recupera el pensamiento
estratégico que reconoce en la acción cooperativa una capacidad estructural
para resolver el 90 por ciento de los problemas centrales de la comunidad organizada como aseveró Perón”.
En conclusión, aseveró Yorg que “El Partido
Cooperativo Argentino asume entonces una tarea pedagógica y política de gran
escala: formar conciencia, construir poder político y demostrar en la
práctica que otra economía no solo es posible, sino necesaria”.
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