“Esta experiencia pone en evidencia que en las escuelas pueden recrearse
desde sus propios rituales cuando hay intervención pedagógica consciente”.
En la escuela N° 532 “Dr. Rene Favaloro” de Formosa, se produjo una experiencia pedagógica singular del ciclo escolar anterior 2025, pero que hoy sale a luz pública como rescate positivo desde la estampa de José Yorg con guardapolvo al costado del mástil que logró transformar un momento históricamente un poco relegado de la vida escolar: el arrío de las banderas.
El “Maestro Vigía Pedagógico del Rito del Arrío
de Banderas”, cuya presencia
activa fue destinada a cuidar, orientar, emocionar y dotar de sentido a ese
instante clave del cierre de la jornada.
Imponente estampa
escolar.
Su postura firme al costado del mástil otorgó una
imponente estampa escolar que no fue una
presencia pasiva; fue una mirada atenta que cuida, protege y garantiza que nada
falle (desde las correas hasta la postura).
En lo Pedagógico su intervención no fue meramente
técnica o disciplinar; hubo una enseñanza detrás. El maestro ayuda
discretamente a "desenredar" la dificultad para que los alumnos
aprendan a dominar el rito convirtiendo un problema manual en una lección de
civismo.
"¡Marchen!".
"Tengamos
en cuenta que el arrío suele ser el pariente pobre del izamiento, ese instante
donde la luz parece atenuarse y las energías flaquean. Sin embargo, Yorg
rescató ese crepúsculo del olvido para convertirlo en un cambio de paradigma:
un liderazgo que no dicta, sino que susurra al alma. Transformó el cierre en un
ritual sagrado donde las voluntades se entrelazan en un solo latido. Así,
el '¡Marchen!' se
despojó de cualquier rastro de severidad jerárquica para vestirse de puro
aliento; una aclamación épica que guía a los niños a guardar las banderas no
por mandato, sino con el fuego de la honra y el entusiasmo de quien sabe que
está custodiando un tesoro."
Esta experiencia pone en evidencia que en las escuelas pueden recrearse desde sus propios rituales cuando hay intervención pedagógica consciente, transformando lo cotidiano en una oportunidad de construcción colectiva y significado compartido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario