“El cooperativismo como
Organización Libre del Pueblo-OLP- debe consolidarse como la principal bandera
política a fomentar por el campo nacional y popular”
En tiempos donde el debate público parece
atrapado en un péndulo estéril entre si el peronismo ya no es una herramienta
del pueblo o por el contrario constituye aún
la respuesta a la crisis social y económica argentina, el educador
social José Yorg puso énfasis al responder a la requisitoria periodística: “la
respuesta no hay que inventarla de la nada. Está inscripta en nuestra propia
historia. Hoy más que nunca, es imperioso rescatar y actualizar una de las
tesis más potentes del Justicialismo: el cooperativismo como Organización Libre
del Pueblo (OLP).
Agregó que “Esta concepción, lejos de ser una pieza de museo doctrinaria o una simple herramienta de asistencia social, constituye la visión política más transformadora, eficaz y urgente para enfrentar el siglo XXI”.
“Por un
lado, encontramos desviaciones en el cooperativismo, están las
cooperativas tradicionales, economicistas, que muchas veces mimetizan sus
prácticas con las de la empresa privada y olvida su función social. Por el
otro, la visión de la "Economía Social" entendida meramente como un
botiquín de primeros auxilios para administrar la pobreza a través de subsidios
estatales”.
Aseguró
Yorg que “El cooperativismo de raigambre peronista rompe esa falsa dicotomía. No
nació para ser el último orejón del tarro del capitalismo, sino para disputar
la centralidad económica. Cuando Perón planteó que las cooperativas debían ser
Organizaciones Libres del Pueblo, pensaba en comunidades organizadas con
capacidad de gestión, producción y soberanía”
La vigencia de la Comunidad Organizada en el
territorio
“El
escenario actual demuestra que el empleo asalariado tradicional ya no es capaz
de absorber a las mayorías populares. Frente a la deserción del capital privado
en los barrios, son las cooperativas de trabajo, textiles, de reciclado, de
construcción y de servicios básicos las que sostienen el tejido social”.
“Levantar
la bandera del cooperativismo como OLP significa pasar de la lógica de la
"contención social" a la lógica del poder popular. El cooperativismo
peronista es la democratización real de la economía”.
Una bandera política imprescindible
“El
cooperativismo como OLP debe consolidarse como la principal bandera política a
fomentar por el campo nacional y popular. No podemos permitir que se licúe su
potencia transformadora bajo conceptos abstractos o regulaciones que buscan
asfixiar la iniciativa de los trabajadores bajo el pretexto de la ortodoxia
económica liberal”.
“Instalar
esta visión en la agenda pública es asumir un compromiso estratégico: el Estado
debe ser el gran dinamizador e impulsor, pero la propiedad y las decisiones
deben permanecer en manos del pueblo organizado. Recuperar el cooperativismo
peronista es devolverle a los trabajadores su propio destino, demostrando que
la eficiencia económica y la justicia social no solo son compatibles, sino que
se necesitan mutuamente para construir una patria justa, libre y soberana”. concluyó.

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