jueves, 1 de enero de 2026

Dos miradas institucionales frente a la innovación docente.

 

Por José Yorg


“Cuando una provincia -Corrientes-premia la creatividad pedagógica y otra-Formosa- la suspende: hablamos de decisiones políticas”.


En la Argentina educativa conviven, hoy, dos actitudes institucionales claramente diferenciadas frente al trabajo innovador de maestras y maestros de grado. No se trata de estilos personales ni de episodios aislados, sino de culturas pedagógicas que revelan cómo cada sistema concibe el rol docente, el valor de la innovación y el sentido profundo de la escuela primaria pública.


El contraste es elocuente.

En la provincia de Corrientes, una docente de 6° grado de nivel primario fue reconocida y premiada por la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), con acompañamiento de las autoridades educativas, por un proyecto pedagógico que fortaleció la alfabetización, integró la cultura local y promovió la participación de las familias. La innovación fue leída allí como mérito, como aporte al sistema, como experiencia valiosa para ser visibilizada y multiplicada.

En la provincia de Formosa, también un docente de 6° grado de primaria, en cambio, con un proyecto inter-áulico que proponía una reorganización pedagógica del aprendizaje matemático — apoyado en la herramienta Dossier de Matemáticas y orientado a vincular escuela, estudiantes y familias— fue suspendido por decisión directiva, pese a su fundamentación didáctica y a su potencial transformador.

Dejo expresa constancia que no existe en mi mente y en mi corazón ni un átomo de rencor, ni malestar personal, ni actitud egocéntrica. Hay, sí, una reflexión pedagógica necesaria.

Dos miradas institucionales.

Ambas experiencias surgen del mismo lugar: el compromiso docente por mejorar los aprendizajes, por romper inercias, por asumir el riesgo pedagógico de innovar. La diferencia no está en las maestras y los maestros, sino en la respuesta del sistema.

Un sistema educativo que premia la innovación transmite un mensaje claro: pensar, crear, investigar y arriesgar vale la pena. Un sistema que suspende sin abrir instancias de diálogo pedagógico transmite el mensaje contrario: no salirse del molde, no incomodar, no transformar.

La innovación pedagógica no es indisciplina: es responsabilidad pedagógica. Suspenderla sin evaluación colectiva ni acompañamiento crítico no fortalece la institución: La debilita.

Este contraste no busca señalar culpables individuales, sino interpelar políticamente a las autoridades educativas sobre el lugar que hoy ocupa la creatividad docente en nuestras escuelas.

 

 


Referencias periodísticas.

* https://medios.unne.edu.ar/2025/12/23/42886-dpkyym/

 *https://revista.elarcondeclio.com.ar/ensamblaje-de-practicas-docentes-la-intervencion-del-proyecto-inter-aulas-ante-el-desafio-matematico-formosa/

 

 

 

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