viernes, 10 de julio de 2026

Ramírez Zarza: “Construir la dimensión pedagógica desde la Vice-Dirección de la escuela”.

 

"Pensar la escuela desde la filosofía-pedagógica de la Comunidad Organizada como faro orientador"

La creciente burocratización de las instituciones escolares ocupa hoy un lugar central en el debate educativo. Cada vez más especialistas advierten que el exceso de tareas administrativas desplaza la función sustantiva de la escuela: enseñar y formar. En ese contexto cobra fuerza la necesidad de recuperar el liderazgo pedagógico como respuesta institucional frente al denominado "apagón pedagógico", una problemática que afecta a numerosos sistemas educativos en el mundo.


Sobre esta cuestión reflexionó la reconocida docente Ana María Ramírez Zarza, quien recientemente asumió como Vicedirectora de la Escuela N.º 532 "Dr. René Favaloro", comprometiéndose a orientar su gestión hacia la reconstrucción de la centralidad pedagógica de la institución.

Como punto de partida, Ramírez Zarza planteó un interrogante: "¿Cuál es la función principal que cumple una vicedirectora en una escuela?"

Y respondió: "La vicedirectora tiene un compromiso esencialmente pedagógico. Esa constituye su función específica. Junto con la directora diseña la política pedagógica institucional en diálogo permanente con los diseños curriculares, impulsa procesos de innovación, acompaña las prácticas de enseñanza y genera espacios de formación y reflexión pedagógica para los docentes."

Recuperar la dimensión pedagógica

Ramírez Zarza sostuvo que una escuela que aspire a mejorar la calidad educativa debe recuperar la primacía de la dimensión pedagógica sobre la lógica burocrática.

"Cuando la burocracia deja de ser un instrumento de organización y se convierte en un fin en sí misma, termina obstaculizando el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por eso resulta imprescindible volver a pensar pedagógicamente la escuela", afirmó.

En ese sentido explicó que el propósito de su gestión "no consiste en incorporar nuevas recetas didácticas ni en aumentar las exigencias administrativas, sino en promover un verdadero giro epistemológico que convierta a la escuela en un espacio permanente de producción de pensamiento pedagógico, investigación, reflexión y recreación teórico-práctica".

La Comunidad Organizada como horizonte pedagógico.

La propuesta encuentra además un sólido respaldo en la concepción del pedagogo Henry Giroux, quien concibe a los docentes como "intelectuales transformativos", es decir, profesionales de la educación”

"Desde esa perspectiva —expresó Ramírez Zarza— buscamos pensar la escuela desde la filosofía-pedagógica de la Comunidad Organizada como faro orientador de una educación comprometida con la formación integral de las personas, la participación democrática, la cooperación y la construcción del bien común."

Finalmente señaló que recuperar la dimensión pedagógica no representa únicamente un desafío institucional, sino también cultural y ético.

"Se trata de devolver a la escuela su misión esencial: ser un ámbito donde se produzca conocimiento, se formen ciudadanos críticos y se construya comunidad desde una práctica pedagógica profundamente humanista", concluyó.

 

 

 

 

 

 

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