jueves, 3 de febrero de 2022

Carta abierta a los campesinos formoseños

 Por José Yorg, el cooperario.

Compañeros/as y hermanos/as campesinos/as:

Nuestra entidad, TECNICOOP,  está preocupada por la circunstancia de desastre sufridos en sus producciones por el clima implacable, altas temperaturas y la sequía que golpea sobre una difícil situación que  viene de arrastre, sin embargo, reconocemos y valoramos el temple campesino, pues han encarado la conformación de una organización cooperativa.


Siempre que nos fue posible les acompañamos y seguiremos acompañándoles en la medida en que resulte de utilidad nuestros modestos aportes, es un honor acompañarlos.

Una muestra más de nuestro compromiso con la causa campesina es esta carta dirigida fundamentalmente a Ud., compañero y hermano Pánfilo Ayala, pero también, a todos los que se interesan por el presente y futuro del campesinado.

Pretendemos que esta carta sea, además de llevarles nuestra solidaridad, impulsar un nuevo tiempo de inspiración y reflexión en la búsqueda y encuentro  de construcción de una poderosa  economía social.

La constitución de vuestra cooperativa, Cooperativa de provisión de servicios y consumo para productores agropecuarios  “Sol y Campo”, es una muestra de capacidad y coraje que mucho valoramos y lo tenemos en alta estima.

Nosotros pensamos-humildemente- que la cuestión campesina es un problema complejo y por tanto, es un problema social y económico convocante, multidisciplinario, que llama a todas las instancias e instituciones con capacidad técnica y científica a conjugar un Plan de Desarrollo Campesino con base cooperativa, nosotros nos comprometemos como  los primeros contingentes de apoyo.

Precisamente, ese compromiso social de TECNICOOP desde hace ya 30 años, el año pasado se redobló en virtud al llamado del Papa Francisco, a través del Consejo Episcopal Latinoamericano-CELAM-participamos activamente del Proceso de Escucha al sector de Economía Social y Solidaria.

Cultura campesina

Para nosotros la cultura de los campesinos es una cultura extraordinaria, posee una historia que se remonta a las antigüedades donde destacaban las sapiencias  que otorgaba la naturaleza y el diálogo fecundo.

Hechas estas pocas reflexiones fundamentales y tomada la decisión de hablar de cultura y educación en esta carta, cultura campesina y educación que conlleva humanismo y ciencia como fuerza motivadora, partiendo de que la cuestión campesina es un hecho político social: Los campesinos tienen un universo amplio y que abarca un pensamiento que debe ser respetado y preservado.

Queremos resaltar que los campesinos están integrados, al igual que los aborígenes, pero tenemos dudas  de la manera en que se da esa integración, a nuestro criterio es una integración defectuosa que se constata en la migración rural hacia las ciudades.

Nos place confesar, desde nuestro origen campesino, que el cooperativismo que cultiva TECNICOOP tiene un origen genuinamente basado en las necesidades de los campesinos, un cooperativismo campesino que quiere aportar saberes nobles y científicos para el despegue de la siembra con cosechas seguras.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

 

martes, 1 de febrero de 2022

El acuerdo con el FMI empuja a una encrucijada de hierro: Cooperativismo o barbarie.

 “Nuestro punto de vista para sanar esta patología neoliberal está en la construcción de la Comunidad organizada con el cooperativismo”.

 

El analista político cooperativo José Yorg dio a conocer sus reflexiones sobre el entendimiento previo entre el gobierno nacional y el FMI, y habló sobre las consecuencias, afirmó que “El acuerdo con el FMI empuja a una encrucijada de hierro: Cooperativismo o barbarie”


Interrogó el educador social “¿Por qué vuelvo a insistir con esta encrucijada? Por la simple razón que ella nos lleva a reflexionar con cabeza propia y no con los slogans y noticias falsas que pretenden inmovilizarnos”.

“Podríamos-continuó Yorg-argumentar de mil maneras, pero lo que  está claro es que la deuda externa es el mecanismo  principal de dominación y empobrecimiento del pueblo, ahora, esto es jugar con fuego, allí nos recuerda las fogatas de hartazgos de Santiago del Estero en el año de 1993, se tensa al límite la paciencia del pueblo”.

Reflexiones críticas.

“Nosotros estamos convencidos que es posible anteponer freno a la involución, al autoritarismo, a la democracia de guaú, que son componentes de la barbarie, nuestro punto de vista para sanar esta patología neoliberal está en la construcción de la Comunidad organizada con el cooperativismo”.

“Cabe preguntarse ¿Por qué ya no se dan los clásicos golpes de Estado?, Porque el neoliberalismo influye aún con mayor potencia en la población, y así deja de ser necesaria las dictaduras, y se impone de hecho el atraso social dejando de lado sus conquistas humanas, esa es la barbarie actual, y es una encerrona de la que es deber social salir”, afirmó.

En su análisis de cierre Yorg señaló que “El pueblo tiene memoria, tiene ansias de mejoría, tiene energías contenidas, y lleva en su corazón aquella consigna de Perón, “La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo”, pagar la deuda no es defender el interés del pueblo”, concluyó Yorg.

 

domingo, 30 de enero de 2022

El cooperativismo de TECNICOOP expresa el punto más alto del cooperativismo latinoamericano del siglo XXI.

 2° Declaración aniversario 30°:


Por José Yorg, el cooperario.


“No habrá desarrollo si no comprendemos el mundo en que vivimos. Así que los invito a dialogar sobre eso de lo que no se habla, a mirar lo que no se puede ver a simple vista o no queremos ver, y a develar lo oculto que hay detrás de este sistema capitalista en quiebra, para decir éticamente que somos una verdadera alternativa”. Grisell Reyes Núñez.

 

“El cooperativismo verdadero se desvive por organizar a los pobres, a los indefensos, a los campesinos, a los trabajadores, a los estudiantes, a las amas de casa, a los habitantes del arrabal y de las zonas rurales aisladas y deprimidas. Cuando hay espíritu de cooperación comprometido con el cambio y la creación de una nueva sociedad, su liderato asume posiciones políticas, pues el cooperativismo, sin ser políticamente partidista, no es neutral frente a la política alta y general de la persecución del bien común, frente que no puede estar cerrado o vedado a nadie.’’ Monseñor Antulio Parrilla Bonilla.

 

 

 



Se señalan aquí  algunos datos coyunturales y contextuales con la pretensión de que  ayuden a comprender las peculiaridades  de nuestra entidad cooperativa TECNICOOP en su accionar educativo, gremial y político, como parte sustancial del desarrollo del cooperativismo en América Latina.

El largo proceso histórico cooperativo que recorrió TECNICOOP en su duro batallar por revindicar los valores y principios cooperativos desde el año de 1992 así lo evidencian, tanto en sus fracasos o errores, como en sus éxitos formidables.

Superado el momento del inevitable pudor que asalta cuando se debe referenciar las propias acciones, comienza la sensación del deber de hacerlo por cuanto se espera que las expresiones resulten de utilidad, máxime en momentos en que se pretenden acallar las voces que proclaman que es posible otro mundo, un mundo cooperativo, como bien lo dijo Eduardo Galeano “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”, aunque no vamos tan pretenciosos.

Lo hemos dicho en otras ocasiones, el cooperativismo tan pródigo en acciones fecundas, sin embargo, TECNICOOP es singular en ese campo y máxime si tenemos en cuenta su escasos componentes y condicionados fuertemente por sus estrechez económica, a pesar de ello esta realidad jugó a favor, pues conquistó corazones y apoyo singular.

Nuestra entidad, entonces,  no escapa a las leyes que informan que las organizaciones surgen como respuestas a necesidades históricas concretas, es decir, TECNICOOP surge como reacción a la realidad dolorosa que implicó que las cooperativas formoseñas existentes abandonaran los valores y principios cooperativos, sin federación y menos dirección política, inermes.

Ello  explica la necesaria elaboración y práctica de lineamientos estratégicos en los campos educativos, gremial y político cooperativo. Estas guías estratégicas como conducción política implicaron las diversas tácticas superiores innovadoras y creativas que permitieron avances significativos.

El mayor y contundente éxito de la organización es haber demostrado palmariamente que personas de extracción social y económica con dificultades pueden emerger de esos condicionantes, en tanto interioricen y ajusten su conducta a una conducción organizativa y que se desbrocen hábitos y costumbres individualistas, así el mejoramiento humano es posible.

El proceso de conciencia cooperativa implica transitar etapas de estudio colectivo y debates que viabilice superar la conciencia ingenua o conciencia falsa, pues ésta anula el entendimiento y conspira contra el raciocinio, más concretamente,  a esa tendencia tan usual del hábito mágico de tratar de adivinar las cosas en vez de reflexionar criteriosamente y aplicar análisis de coyuntura, previo estudio de estas herramientas.

Los numerosos coloquios internos que desplegamos y cuyas conclusiones fueran generosamente publicados por diversos mediáticos hicieron posibles compartir saberes útiles socialmente. El rol periodístico en la difusión del desempeño y accionar de TECNICOOP, es inédito, pues ha logrado instaurarse en publicaciones diversas, traspasando las publicaciones especializadas, instaló pues en los medios la agenda cooperativa y esto no es un dato menor, es un dato indiciario de la significación histórica del accionar positivo y humano de TECNICOOP, sostenido por  una conducta moral y ética a través de tantos años batallando por un mundo mejor.

El planteamiento de TECNICOOP.

 

“Usted, José Yorg, ha abierto una puerta muy importante al pensamiento Latinoamericano dentro del cooperativismo”. Reportaje “Voces cooperativas”-Radio Brisas-Mar del Plata/2014.

El planteamiento de TECNICOOP de superar las etapas utopista y economicista, patologías infestadas en las cooperativas, lo realizamos desde la constitución y fundación organizativa y consecuentemente nos lanzamos a entender y comprender la necesidad de construir el cooperativismo del Siglo XXI.

Pero, en realidad la programática política de TECNICOOP contempla la esperanza de que el pueblo lo tome para sí los valores y principios cooperativos, se concientice cooperativamente, se emancipe cooperativamente, por ello, el rol del periodismo es vital, y en este punto, se constata claramente que el cooperativismo de TECNICOOP expresa el punto más alto del cooperativismo latinoamericano del siglo XXI, porque dialoga y trabaja con el pueblo en pos de un mundo mejor.

Luego de 30 años institucionales aportando a la cultura, a la educación, al proceso productivo, al saber socialmente útil, al conocimiento, entre otros, logramos ganarnos la confianza del pueblo, es que penetramos en el seno del pueblo, hablamos el mismo lenguaje, somos bilingües, (castellano-guaraní) nuestro cooperativismo  nació de las entrañas mismas de ese pueblo del que salimos nosotros también, estamos integrados.

Si bien es cierto que esa integración no se da orgánicamente, no es menos cierto que la integración se expresa de muchas maneras, como por ejemplo, en los encuentros o en  las redes sociales y otros medios, manifiestan abiertamente su admiración y consideración y ello implica el reconocimiento a nuestra entidad como referente del genuino cooperativismo, y nos otorgan autoridad y liderazgo. Y esta circunstancia es una conquista que tiende a expandirse en toda Latinoamérica.

Precisamente, hemos rescatado esa cultura antigua jesuítica-guaranítica del jopoi, del añondivepá  y lo hemos amalgamados con los saberes académicos y científicos adquiridos en la universidad y la reflexión crítica que nos caracteriza.

En consecuencia, nuestras acciones políticas cooperativas y todos nuestros aportes significan el inicio de un proceso de ruptura histórica del cooperativismo Latinoamericano anquilosado y por tanto, marcha hacia un cooperativismo realmente transformador del Siglo XXI.  Y que ya no se detendrá por imperio de las circunstancias y porque ya no es posible, ética y doctrinariamente, que el cooperativismo viva de espaldas al desastre que el capitalismo reseteado empuja a la humanidad y alejado de quienes luchan por un mundo mejor.

¡En la senda de la lucha bondadosa cooperativa, les abraza José Yorg!



viernes, 21 de enero de 2022

RUMBO AL ANIVERSARIO; 30 AÑOS DE NOBLE LUCHA. LA GESTA HEROICA DE TECNICOOP

 Esta primera declaración  corresponde a dos más que realizaremos, una por cada diez años hasta llegar al gran día, el 1° de abril,  desde donde expresaremos algunas ideas y nombraremos algunos de los muchos hechos concretados y también referiremos a nuestros fracasos.



“Dios concede la victoria a la constancia”. Simón Bolívar

“No hemos sido capaces de darle a Formosa, en término de educación cuanto necesita, pero hemos sido capaces de darle al pueblo con mucho amor cuanto hemos podido darle de toda nuestra inteligencia y corazón”. José Yorg







Empecemos por nuestros fracasos: No pudimos cumplir nuestros sueños  de esparcir las semillas cooperativas en todo el territorio formoseño, no fuimos capaces de vencer los obstáculos que se nos antepusieron, pero sí estamos seguros que dimos todo  de nosotros, toda nuestra energía, todo nuestro anhelo, toda nuestra disposición, pero no alcanzó.

Los nobles saberes cooperativos, su gigantesca utilidad pública, nos motivaron en estos 30 años de abrir surcos buscando la segura cosecha de un porvenir mejor en cada familia de labriegos conque dialogamos. Un dialogo pedagógico.

Las tradiciones de lucha noble de los Pioneros de Rochdale y los Pioneros argentinos, criollos y gringos nos guiaron y nos perfilaron en la senda de la lucha educativa, gremial y política cooperativa.

Nuestra conquista, nuestro éxito es el haber despertado los mejores impulsos humanos en periodistas y propietarios de medios radiales, televisivos, portales, etc., quienes convirtieron en aulas sus páginas, sus espacios y así pudimos llegar ante miles y miles de lectores y lectoras en toda Latinoamérica y en España. Nuestro agradecimiento a la prensa en inmenso, nunca estuvimos solos en esta trayectoria noble y digna, ese apoyo nos engrandeció.

Nuestro ejemplo de abnegación y altruismo es el mejor legado para niños y jóvenes y quienquiera de este bendito suelo formoseño. Rendimos un justo reconocimiento a quienes estuvieron antes de nosotros, a quienes realizaron el mayúsculo esfuerzo y abrieron las aulas de las escuelas rurales y urbanas de Formosa a la Cooperación Escolar.

La Universidad Nacional de Formosa también fue parte de nuestra trayectoria, primero como estudiantes de la carrera Técnico en Cooperativismo, y luego como expositores y numerosas actividades académicas.

Sabemos que es prácticamente imposible señalar todas las acciones que realizamos, por eso sólo nombraremos algunas en estas tres proclamadas  "30 Aniversario de ideales puestas en acción, una gesta digna de ser replicada".

El extenso territorio Latinoamericano con sus bellos paisajes y su gente bondadosa y laboriosa, en principio levemente comenzaron a escuchar de las hazañas de TECNICOOP, de sus esfuerzos, de sus sacrificios, de numerosas aportaciones documentales pedagógicas y didácticas para el adelanto de la Pedagogía Cooperaria, después empezaron a conocernos y a apreciarnos, nos abrieron sus puertas y escucharon nuestra voz, escucharon que existe una Provincia que lleva por nombre Formosa.

Hoy templados en la experiencia nos aprestamos a dar muchas más batallas, altruistas batallas, en medio de la peor debacle de la humanidad, la tragedia de la pandemia, provocadas por el neoliberalismo, por ese capitalismo que no quiere fenecer y dar paso a otra forma de organización de la sociedad más noble y más humana. Nosotros formamos parte de los primeros contingentes del esfuerzo y dedicación para que la humanidad reestablezca relaciones de cooperación, de bienestar social, de justicia y de afecto solidario. Allí están dirigidos nuestros esfuerzos venturosos y por venir.

 



miércoles, 19 de enero de 2022

Docentes investigadores propugnan la recuperación, valorización y replicación de experiencias pedagógicas por su contribución al adelanto social.

 

¿Por qué un conocimiento organizativo nacional de estas características resultaría valioso para los procesos de elaboración orgánica enmarcada en el artículo N° 90 de la Ley nacional de educación?

Los docentes cooperativos Ana María Ramírez Zarza y José Yorg comentaron que sus labores de investigación pedagógica asignadas y enmarcadas en comisión de servicios desde el Ministerio de Educación continúan en el actual ciclo lectivo y en esa línea expusieron que “propugnamos la recuperación, valorización y replicación de experiencias pedagógicas por su contribución al adelanto social".

Señaló Ramírez Zarza que “El trabajo que hemos encarado está muy avanzado y consiste poner en valor las dos experiencias pedagógicas desarrolladas desde el Ministerio de Educación nacional en el área de cooperativismo escolar en tiempos pasados, en cuanto se reconoce su importancia para la educación y formación en base a su saber relevante y útil socialmente”.

“En modo alguno-expuso Yorg-se plantea una mera copia, dado que hemos puesto al examen y rigor científico-pedagógico de las dos experiencias nacionales planteando las actualizaciones pertinentes y, además hemos cotejado con nuestra propia experiencia en el ProDeCoop-Escolar y el ProDeCoop-Universitario”.

Dirección nacional del proceso educativo.

“Partimos desde la concepción nacional de la dirección educativa para las formulaciones de los lineamientos de contenidos cooperativos para fortalecer tanto las elaboraciones y propuestas de cada provincia y sus prácticas, como también los procesos de formación docente que puedan encararse”, fijó Ramírez Zarza,

“Las dos experiencias nacionales-señaló Yorg- a la que tomamos como objeto de indagación son: La Comisión de Cooperativismo Escolar, durante el 2° Plan Quinquenal de Perón (1954)  y  el segundo en diciembre del año de1960  se aprueba  por el  Consejo Nacional de Educación  una “Comisión ad- hoc” de cooperativismo escolar.

¿Por qué reflexionar y analizar a partir de estas dos experiencias nacionales? ¿Por qué apostar a esos organismos nacionales para organizar  los procesos educativos y formativos cooperativos? ¿Qué incidencia podrían aportar dichas experiencias y el conocimiento producido por los mismos? ¿Por qué un conocimiento organizativo nacional de estas características resultaría valioso para los procesos de elaboración orgánica enmarcada en el artículo N° 90 de la Ley nacional de educación? Estas y otras preguntas son las que responderemos”, concluyeron ambos profesionales.

 

domingo, 16 de enero de 2022

Cooperativismo Latinoamericano: Antecedentes y Perspectivas

 

Desde TECNICOOP estamos llevando adelante un  Seminario interno de alto estudios sobre cooperativismo, el objetivo es contribuir a elevar el conocimiento del lector/a. En este valioso material que transcribimos se podrá identificar la importancia del cooperativismo, así como también las contrariedades que sufre.

 

                                Cooperativismo  Latinoamericano: Antecedentes y Perspectivas

NACIONES UNIDAS

COMISION ECONOMICA PARA AMERICA LATINA Y EL CARIBE-Santiago de Chile, 1989

Capítulo VII

EL COOPERATIVISMO EN EL PARAGUAY*

Incidencia de un contexto desmovilizador

En el Paraguay es determinante la presencia del Estado como actor social, ya que éste tiene un control casi ilimitado de la sociedad civil. Tendencia que se ha mantenido e incluso consolidado en distintos ámbitos durante el último cuarto de siglo.

Tanto a nivel descriptivo como interpretativo se cuenta con un sinnúmero de estudios relativos a las 269 situaciones y factores que llevaron al extremo desequilibrio entre estos dos ámbitos de la sociedad nacional. Si bien no cabe aquí considerarlos, es importante hacer resaltar los rasgos más notorios de esta relación con el fin de contar con un marco de referencia adecuado que permita la comparación de procesos sociales más específicos, como sería el de la participación en las asociaciones cooperativas.

Lo sustantivo es, de todas maneras, que los grupos formados dentro de los límites de la sociedad civil se caracterizan por constituir actores sociales sumamente débiles y por consiguiente, carentes de las vinculaciones, recursos y capacidades para generar opciones alternativas viables en el contexto de una amplia movilización.

Además de su fuerte y compacto control político, el Estado dispone de la estructura y organización de un partido popular que se ha constituido en un valioso intermediario para cubrir el máximo espacio dentro de la sociedad civil. Asimismo, en el ámbito económico, el Estado ha acrecentado su poder y, de esa manera, ha logrado controlar un gran volumen de recursos económicos y de fuentes de empleo, mediante la expansión de la burocracia pública, las empresas estatales y ciertos sectores de la organización económica privada. En otros términos, en el caso del Paraguay nos encontramos ante un Estado que dispone de ingentes recursos económicos que permanentemente han sido utilizados con el propósito de afirmar un modelo político centralizador y un restringido margen de participación. En tal circunstancia, la dinámica social fuera del ámbito del Estado y sus espacios de influencia ha sido muy restrictiva y con escasa capacidad de avance autónomo.

La tendencia centralizadora y de control del Estado —aun cuando no llega a abarcarlas en su totalidad— constituye un factor presente en todo intento de surgimiento y actuación de cualquier tipo de asociación. El Estado combina una faz autoritaria con otra populista, lo que a nivel micro social —como sería el caso de los diferentes tipos de asociaciones civiles— se expresa en un tipo de liderazgo que comprende por lo general dos aspectos: a) la necesidad de una articulación con el Estado para garantizar una base de legitimidad, y b) un liderazgo que combina el poder autocrático con actitudes paternalistas.

2. Formas de liderazgo y participación

En el ámbito más ligado al accionar cooperativo, el Estado se manifiesta en forma directa e indirecta, puesto que una organización cooperativa debe ser reconocida por el mismo mediante resoluciones de la Dirección General de Cooperativismo del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Asimismo, las federaciones de cooperativas requieren el mismo reconocimiento legal, lo que se puede considerar como medio de control indirecto.

En general existen en el país mecanismos formales de participación que encubren prácticas autoritario, tanto en un nivel general como en áreas más específicas. Por otra, la plena participación está limitada a sectores más directamente ligados al liderazgo nacional y a quienes se desenvuelven en ese marco. En los sectores subordinados también es frecuente la concentración del poder en la dirección personal, pero sin que ello signifique que dichos sectores logren una participación destacable. El manejo autoritario del poder y la falsa apariencia de participación democrática tanto a nivel individual como social no resultan nada extraños a la cultura política paraguaya, pues está asentada en una larga tradición de autoritarismo.

Erradicar estas prácticas no resulta tarea fácil. Es más, en los comienzos de una organización cooperativa ha sido común que se comience con un liderazgo autoritario para convocar a personas e imponer las tareas. En una evaluación de la experiencia cooperativa rural con sectores subalternos se ha señalado que: "...

El tipo predominante de liderazgo en las comunidades rurales puede ser definido como de tipo autocrático y paternalista. Si bien es cierto que la naturaleza de la organización campesina que se pretende promover está caracterizada por la participación democrática, no debe buscarse la eliminación del tipo tradicional de liderazgo desde el inicio del proceso.

"Los líderes autocráticos y paternalistas tienen capacidad de convocatoria, lo cual es un ingrediente fundamental para la organización. Si se los reemplaza de inmediato, antes de que dicha capacidad de convocatoria se genere a partir de un liderazgo democrático institucionalizado el grupo pierde cohesión y fácilmente se desintegra"'^. '

No se dispone de una caracterización de las cualidades que los socios requieren de los líderes de las cooperativas. Excepcionalmente se encuentran análisis de algunos casos. Por ejemplo, las características fundamentales de un líder para los "responsables y líderes zonales de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Mburicaó Ltda." son "la responsabilidad en el trabajo, honestidad, defender los intereses de la mayoría, aprecio de la mayoría, vocación de servicio, convencimiento de la causa que defiende y vivencia de los conocimientos del cooperativismo por su práctica de solidaridad y buena vecindad"". Un análisis más detenido de tales cualidades puede explicitarse como sigue:

'Debe ser responsable en el trabajo', es decir, trabajador que sepa dirigir al mismo tiempo de acompañar en la acción, porque hay mucha gente que 'saben opinar muy bien, discursean y hablan realmente bien', pero en los momentos de 'poner el hombro' en una acción concreta no aparecen. Sin embargo, es importante también que sepa hablar (liderazgo de opinión) para aumentar la capacidad de convencimiento de arrastre pero que sea sólo apoyo y complemento de un liderazgo de acción.

“‘Honestidad’: El líder tiene que cumplir su función de liderazgo sin caer ni transar con tentaciones prebendarías, orientándolas con mitas a provechos y ventajas personales. Así, en base a estos lineamientos, se condena todo proceso de corrupción prebendaría y fraudulenta guiado por intereses personales en detrimento de la masa de asociados. "

'Defensa de los intereses de la mayoría y vocación de servicio': En este punto, los socios responsables zonales habían puesto como modelo ideal de todo liderazgo la praxis evangélica de Jesús, siendo de esta forma el receptáculo de la confianza de la comunidad vecinal de la zona.

'Debe gozar del aprecio de todos': Esto precisamente como resultado natural de su conducta intachable, por la defensa que presta a los intereses de todos y por espíritu de servicio y solidaridad en su dinámica de relacionamiento con los miembros de la comunidad zonal y vecinal más amplia"'''.

 El texto antes citado no señala que sea requisito del líder permitir o estimular la participación. Sin embargo, en la experiencia de esa cooperativa urbana de barrio hubo cambios en el liderazgo gerencial precisamente porque el gerente de turno durante mucho tiempo asumió actitudes no participativas y por ende autoritarias. Un informante calificado describió el proceso de la siguiente forma:

"En un primer momento todos nos sentimos uno en la construcción de un proyecto común: la cooperativa. El manejaba todo entonces en base a sus conocimientos aunque lamentablemente no daba participación. No era abierto para que la gente participara. Personalmente, yo sentí una frustración, porque no permitía actuar.

"Cuando se decidió cambiar de presidente se hizo obedeciendo a una inquietud del grupo que integraba entonces el Consejo. Él era inteligente y emprendedor y conocía el cooperativismo al dedillo, pero no daba participación a otras personas, él hacía todo. Se pensó, por otro lado, que él no podía ser siempre Presidente...

Parece entonces que el valor de la participación está implícito en las aspiraciones de la masa de asociados y/o de sus líderes de base aunque no parezca mencionado por estos últimos en la enumeración de características. Se puede considerar la participación como un requisito nuevo, como fuerza emergente, pero sin la suficiente firmeza como para estar explicitada. Esta anotación conduce a hipotetizar sobre la existencia de una dualidad entre viejos y nuevos valores. La coexistencia anotada cobra mayor peso al analizar el caso de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Ojopoi de Piribebuy. Las características requeridas por los asociados se asemejan mucho a las presentadas en Mburicaó, pero también enfatizan más claramente nuevos valores. El texto pertinente es el siguiente:

"En palabras de uno de los entrevistados, el dirigente debe recibir el aprecio de la gente. Este aprecio a su vez tendría lugar cuando se trata de algún individuo que es calificado de conducta aceptablemente honrada, desde el punto de vista moral. "

"Que sea trabajador, es otra de las características que el dirigente debería reunir. Lo peor es que éste sea perezoso, que no se comunique —o lo haga en muy escasa medida— con los socios. (No participa —comunica— a sus gentes lo que se habló en la reunión). Es más, en ocasiones suele suceder que el dirigente pretende situarse en la posición de una autoridad, en una instancia de 'superioridad' y 'jerarquía'. "... la opinión de unos de los entrevistados... alude y relaciona entre sí a atributos sumamente relevantes. La honestidad y la abnegación no son suficientes; además, el dirigente ideal debe tener alguna institución, ya que la cooperativa es una institución que opera a través de una lógica burocrática.

Estos son atributos inspirados en factores culturales acordes con el modelo organizativo que se intenta implementar con la cooperativa promocionada. Por el contrario, los mencionados en los puntos precedentes —en principio— son propios de la cultura campesina, aunque sus incidencias hayan disminuido en el curso del tiempo"'^.

Enfoques cooperativos, Hoy: La débil incidencia política transformadora del cooperativismo en la realidad Latinoamericana.

 

Por José Yorg, el cooperario.

 

 

“El presente estudio se estructura en torno a la preocupación de la CEPAL sobre el papel, potencial o efectivo, que puede cumplir el cooperativismo latinoamericano en el conjunto de las fuerzas sociales que interactúan en el escenario regional en los años ochenta, en un esfuerzo por contribuir a un desarrollo con crecimiento, autonomía y equidad. De hecho, desde hace ya algún tiempo la institución ha insistido en que los objetivos centrales del desarrollo son crecer, transformar la estructura productiva, mejorar la distribución de los frutos del crecimiento, lograr un mayor grado de autonomía, disminuir la vulnerabilidad externa y avanzar hacia sociedades participativas y democráticas” .CEPAL.





Es esta la segunda ocasión en que elaboramos esta columna de opinión cooperativa basándonos en textos producidos por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), esta vez referido exclusivamente al “Cooperativismo Latinoamericano: Antecedentes y Perspectivas”, Santiago de Chile, 1989, desde su repositorio digital.

Hoy, podemos observar que algunos rasgos hallados en los años 89, según constan en el citado libro, y según nuestro criterio, permanecen,como la poca o nula “participación” de los asociados en sus cooperativas, este indicador posee varias vertientes explicativas de tal conducta.

No es aconsejable olvidar la fuerte penetración ideológica y política del disciplinamiento social que los diferentes gobiernos dictatoriales ejercieron y que permearon todos los intersticios de la sociedad, pero fundamentalmente el hecho de que esos Estados autoritarios no fueron desmantelados y menos aún NO avanzaron hacia la democracia participativa ante la evidente decadencia de la democracia representativa por obra y arte del neoliberalismo.

No es sorprendente,entonces que estas negatividades penetren en los ámbitos cooperativos y produzcan desvirtuaciones de los principios y valores cooperativos y surjan,también en ese contexto dirigentes con enormes falencias estratégicas y de tácticas superiores en la conducción organizacional, cayendo en la línea empresarista y sus nefastas consecuencias: Cooperativas sin cooperativismo.

Estamos en tiempos de encrucijadas, en tiempos de definiciones sobre el rumbo que tomará la humanidad para superar la crisis del capitalismo, que ahora pretende erigirse como capitalismo reseteado en medio de la pandemia.

¿Cómo puede-en tales circunstancias-el cooperativismo postularse para superar esta crisis civilizatoria sin la preparación y disposición estratégica para ello?

Así llegamos al meollo del asunto aquí tratado: La débil incidencia política transformadora del cooperativismo en la realidad latinoamericana. Sin embargo, la voluntad consensuada puede abrir un proceso de búsqueda y perspectivas de redefiniciones necesarias para ejercer verdadera incidencia transformadora cooperativa, y ello,  pasaría por la construcción de su poder político”.

La magnitud y vigencia del cooperativismo según la CEPAL.

Nos refiere el libro en estudio. “La magnitud y vigencia del cooperativismo, que cumple casi un siglo de permanencia en América Latina, su presencia histórica en la región en sectores económicos y sociales, la urgencia de establecer un diálogo más amplio con todos ios actores sociales reales o potenciales, el redimensionamiento de los problemas a que obliga la crisis, son algunos de los factores que impulsaron a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) a incluir este tema en el programa de trabajo de su División de Desarrollo Social a partir del año 1984”.

Y prosigue: “El análisis del cooperativismo no es inédito en la Comisión, pues desde los años cincuenta se ha estudiado el tema con mayor o menor sistematicidad. Al respecto se han abordado algunas áreas concretas en relación con el ámbito rural, se han analizado los sectores productivos y se ha examinado la participación y los vínculos de ésta con las organizaciones populares. Asimismo, el cooperativismo ha estado presente en los análisis de los procesos de reforma agraria de los países de la región e incluso en los debates de las Naciones Unidas sobre algunos temas de preocupación internacional, como la paz, la situación de las mujeres y de los jóvenes, como también los problemas de empleo, organización social y solución económica”.

“La perspectiva desde la cual se aborda el cooperativismo en el presente libro comprende una búsqueda más sistemática de información sobre la situación actual del pensamiento, del movimiento y del sector cooperativo en la región, en un esfuerzo por vincular la problemática del fenómeno con las inquietudes más globales de la CEPAL sobre el desarrollo latinoamericano. Al respecto, plantea la interrogante acerca del papel que efectivamente podría jugar esa modalidad de organización en el complejo escenario latinoamericano de los años ochenta”.

“Los criterios dominantes, frente a la heterogeneidad de situaciones nacionales y al interior de los países analizados, consistieron en profundizar en lo posible el conocimiento sobre el tema, establecer bases más sólidas para el diálogo, y delinear algunas tendencias principales que permitieran contribuir a la formulación de políticas”.

Claro que, orgánicamente, el cooperativismo Latinoamericano podría, si es capaz de juntar voluntades decisivas, desempeñar un papel transformador de la realidad doliente e injusta, ¡karajo!

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!